Mi yo infantil.

 Nací en una barriada obrera de Lugo en la España de 1966. El 16 de agosto abandoné el agradable vientre dujkķƙve mi madre. Llegué un día en pleno verano. De mis primeros años casi no recuerdo muchas cosas. Fui criado con muchísimo cariño. Papá se iba a trabajar y mamá cosía en casa. No recibíamos visitas más allá de los hermanos de mi padre y mi abuela. También los tíos de mi madre venían con regularidad. Fuera de ellos sólo el butanero venía a casa y también a las de mis vecinos. A mí – en mi mente infantil – me parecía que "el butanero" era un trabajo increíble y muy importante. Todo el mundo necesitaba sus servicios así que fue entonces cuando decidí cual iba a ser mi primera profesión. Lo había decidido. Sería "butanero". Mi madre y mi padre se partían de risa con un renacuajo de dos o tres años diciendo que quería ser repartidor de butano. 

            A los cinco años decidieron que había llegado el momento de mandarme al Colegio. En el curso 70 ‐ 71 prácticamente toda la educación estaba bajo el control y mando de la Iglesia Católica Española, y me mandaron a las monjas de la Divina Pastora. Mi madre siempre me llevan impecable y muy limpio con el pelito un poco largo. Lloré todo el camino hasta la puerta. Tenía miedo a que no me viniera a buscar. Entonces cuando ya llevaba unos días empezaron mis problemas con los miembros de la Iglesia Católica Española, en adelante "ICE". A una monja no le gustó mi pelo. Se le metió en la sesera que había que cortarme el pelo. Dicho y hecho. A la hora del recreo se presentó en el patio armada con unas enormes tijeras y con toda la intención de  cortarme el pelo. Eché a correr y me escondí en los servicios con un compañerito que hacía de vigilante. Cuando salí se lo conté a mi madre entre sollozos e hipo. Por la tarde vamos a hablar con ella – dijo mi madre. Bueno. Pues fuimos allí y le preguntó por qué. La monja se rió y me tocó la cabeza diciendo – ¡Ay, Ricardo, Ricardo!. Era sólo una broma – Sea broma o no por favor no se lo vuelva a hacer. ¿Entendido?. Pues eso. Muchas gracias – Ni lo volvió a hacer ni yo volví a pisar aquel lugar. 😁💣

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